El concejal de Medio Ambiente del ayuntamiento de Blanca, Carlos Ruiz, acudió a una reunión donde se trató la situación actual del picudo rojo en la que participaron representantes de toda la Región. Entre los temas tratados se acordaron alternativas técnicas al control de la plaga, así como las posibles medidas a adoptar. Según Ruiz, llegaron a la conclusión de que “lo principal es la prevención y la rápida detección de casos para actuar lo antes posible”

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El Concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Blanca, Carlos Ruiz, participó junto a representantes de todos los municipios de la Región en una reunión donde se trató la gravedad de la situación actual del picudo rojo que se está propagando por todos los rincones de la Comunidad y que ya está afectando a las palmeras del Valle de Ricote.
Ruiz mostró su preocupación tras el encuentro donde participaron también los técnicos de la Consejería de Agricultura y Agua y el responsable de parques y jardines del Ayuntamiento, José Mª Cano, ya que se trata de “una plaga difícil de erradicar y donde todos tenemos que hacer un gran esfuerzo, tanto a nivel del Consistorio como a nivel particular” aseguró el edil de Medio Ambiente.
Entre los temas tratados, se acordaron llevar a cabo alternativas técnicas para el control de la plaga, puesto que uno de los principales acciones a tener en cuenta es la prevención y la pronta detección ya que, tal y como expresó Ruiz “es muy importante detectar la infección a tiempo para tomar las mecidas pertinentes y que no siga la propagación de la plaga a las palmeras colindantes”.
Desde el Ayuntamiento se va a continuar con las medidas de prevención entre las que se encuentra el proceso de fumigación de las palmeras, que ya comenzó hace unos meses, y la colocación durante la próxima semana de trampas. Además, se van a inspeccionar todas las palmeras del municipio, por parte de los técnicos del Consistorio “con el fin –tal y como explicó el edil de Medio Ambiente- de detectar posibles infecciones y, en el caso de que éstas pertenezcan a particulares, se les informará de las acciones que deberán llevar a cabo para combatir entre todos esta plaga”.
Ruiz recordó que la responsabilidad de la detección el control de la plaga y la eliminación de ejemplares afectados es del Ayuntamiento “siempre y cuando la palmera se encuentre en suelo público, siendo responsabilidad del particular si se encuentra en suelo privado. Además, hay que prestar especial atención a ejemplares que presenten un deterioro claro y exista posibilidad de caída de la palmera” aclaró el edil blanqueño.
A continuación explicamos los síntomas que muestra esta plaga, dependiendo del hospedante, y que puede ayudar al particular a evaluar su posible presencia.
Phoenix canariensis (Palmera canaria)
Los principales síntomas se manifiestan en la parte alta de la palmera o balona, donde se desarrollan las palmas:
• Palmas externas desprendidas, las cuales presentan al desgarrarse galerías en la zona de inserción del tronco.
• Aspecto desplomado de la corona de hojas.
• El ojo de la palmera o yema principal se muestra desplazado o no existe y adquiere una tonalidad amarillenta. Presencia de orificios en los cortes existentes en las tabalas de la balona.
• Restos de pupas (capullos o croquetas) o fibras insertadas entre las tabalas y palmas.
• Palmas en forma de punta de fecha
• Foliolos aperdigonados y con presencia de restos de fibras
• El eje central de las palmas se muestra comido y en ocasiones tronchado.
• Restos de palmas, fibras y capullos en el suelo
• Ojo central comido parcial o totalmente
• Presencia de galerías en las palmas podadas
• Orificios en envolturas y base de las palmas
Phoenix dactylifera (Palmera datilera)
Los síntomas en muchos casos son similares a los descritos anteriormente, pero las infestaciones en esta especie suceden desde la parte baja o por los hijuelos. Como síntomas específicos destacan:
• Exudados gomosos de color rojizo o pardo en el tronco o fuste.
• Hijuelos secos o sueltos, los cuales al desprenderse fácilmente presentan fibras comidas en el punto de unión.
• Los hijuelos presentan en las palmas los mismos daños que los descritos para la palmera canaria.
• Se observan pupas insertadas en la zona de unión con la palmera o en las axilas de las palmas de los hijuelos.
En todas las especies la fibra atacada, presenta una coloración rojiza, ligeramente humedecida y con un olor acido característico, que se genera en el proceso de fermentación.
VIGILANCIA Y SEGIMIENTO DE PALMERAS.
Teniendo en cuenta la sintomatología descrita anteriormente para estas dos especies, los órganos de la planta a observar para una detección precoz serán.
Phoenix canariensis (Palmera canaria)
• Las observaciones se centraran en la balona.
• Vigilar el ojo o yema principal de la palmera, desplazado o con ausencia del mismo.
• Presencia de palmas o fibras en el suelo.
• Ver detenidamente la presencia de síntomas en palmas.
• Revisar los cortes tras la poda y los restos que se generan.
• Espacios entre las tabalas y el estípite.
• Desplomado general de la corona de palmas. Phoenix dactylifera (Palmera datilera)
• Revisar bien la parte inferior y tronco de la palmera.
• Supervisar los hijuelos sobre todo los secos y sueltos.
• Destapar las zonas con exudaciones, orificios y oquedades.
En algunas ocasiones la presencia de sonidos similares a las mordeduras de ratas u olores ácidos fuertes pueden alertar de la presencia de la plaga.